L'rollin en Butaca Par

Una banda capaz de abarcar el sinfonismo de Stravinsky o Bernstein, el swing deBenny Goodman o el flamenco más profundo de Camarón de la Isla. Surgido hace escaso tiempo, la filosofía del grupo es reivindicar la buena música y que mejor manera que hacerlo desde la excelencia, creando una formación y una versatilidad tímbrica únicas que desde nuestra butaca pudimos degustar durante las dos horas de concierto.
 
El concierto comenzó con dos genialidades que no estamos acostumbrados a escuchar por estos lares: Stravinsky y Bernstein. Para quienes no escuchamos a estos dos tipostodos los días, decir que la vitalidad y fuerza rítmica de una orquesta entera no se echó en falta en ningún momento, dejándonos claro el alto nivel de estos nueve instrumentistas y haciéndonos salivar por ver cuál sería el siguienteplato. Con Oblivion de Piazzolla y Alfonsina y el mar nos pusimos tiernos yalcanzamos el ecuador del concierto. El funkrock, llamémosle así por poner puertas al campo, de Trombone Shorty y El año del funambulista, tema propio, nos activó de nuevo sorprendiéndonos de cómo un clarinete puede distorsionar como una guitarra eléctrica.
 
Teniendo en cuenta que lo que le gusta a esta banda es hacer buena música, dicho porellos, el flamenco tuvo que estar presente en esta velada con dos de los grandes: Paco de Lucía y Camarón de la Isla. En Zyryab y la Leyenda del tiempo pudimos escuchar rasgueo y punteo de guitarras sin que las hubiera, algo así como magia musical donde los magos no son otros que los arreglistas y los intérpretes. Y de postre terminamos con otro tema propio de carácter folk, Los caminos de Oz, y con la frescura del swing de Sing,Sing, Sing.
 
En definitiva un auténtico descubrimiento musical, miscelánea de estilos haciéndonos entender la pasión de estos chicos por la música. Un lujo de directo que nos provoca ganas de repetir: insaciable gula musical.